Allá por los 80 un bar de San Saturnino (culo del mundo-Galicia) popularizó el agua de Valencia, que sustituyó felizmente a las guarradas que bebíamos por aquel entonces, como el cubata, cocacola con coñac (conocido como arriba españa) o el tremebundo “gimletbeer”, que era una bomba a base de ginebra, lima y cerveza. Con el agua de Valencia nos pusimos sanas y lozanas, nos hipervitaminamos, y caminábamos con muchas menos eses. La historia le ha hecho justicia a esta agua vernácula, que hoy se bebe por millones de litros fresquitos en todo el mundo.
agua de valencia

Para una jarra de litro y medio, necesitas:

  • Medio litro de champán fresquito. Preferiblemente del barato, que tiene más burbujas
  • Como 12 naranjas de zumo (que salgan unos tres vasos)
  • Un vaso en total de otros licores. Yo suelo poner ron y vodka; hay a quien le gusta con ginebra, o cointreau, y la verdad es que se le puede poner cualquier cosa que encuentres por casa: a la media hora ya ni te enteras.
  • Azúcar (como cuatro cucharadas grandes)… o no.

Facilísimo:

Plis: Exprimimos las naranjas hasta la última gota. Echamos el champán en la jarra, el zumo e naranja encima, y el copazo.

Plas. Se revuelve con un palito largo en plan exquisito, para impresionar a los invitados.

Y ya está. En copa adornada o no, en vaso, como aperitivo o merienda, estoy absolutamente segura de que con la jarra de litro y medio no teneis ni para empezar. ¿Apostamos?

El agua de Valencia se puede congelar y triturar después el hielo para hacer un increíble sorbete de esos que toman los ricos entre plato y plato.