Imprescindible para guardar en la memoria tan sabrosos momentos y para dar envidia a amigos y desconocidos a través de blogs como este. Aquí os dejo un paso a paso, cuya eficacia infalible he comprobado repetidas veces. Siempre salen perfectas.
Foto de croquetas

Necesitas:

  • Una cámara. Si es de las antiguas, también un carrete
  • Comida
  • Luz preferiblemente natural, que vivimos en la era de lo natural: verdura narural, parto natural, etc.
  • Un niño para que haga las fotos. También sirve niña
  • Un adulto para que trajine el plato de acá para allá buscando el ángulo, la luz, el sitio y esas cosas. El adulto ha de ser fuerte y resistente para soportar la larga permanencia con el plato en vilo. Por razones obvias, es preferible que el mencionado adulto no tenga mucha hambre
  • Diversas suegras y cuñadas para ir haciendo comentarios jocosos
  • Un/a perro/a para rebañar lo que vaya cayendo al suelo
  • Un litro de vermú. En su defecto, utilizar abundante whisky
  • .

Ehhhh…. facilísimo…..

Paso 1: Se prepara la comida y mientras cuece se insta al niño o niña a que haga la primera foto. Se descarta esta foto porque las paredes de la olla al no ser transparentes impiden la visión de la comida.

Paso 2: Se sube al niño en una silla y se procede a hacer la clásica toma cenital, es decir, desde arriba.

Paso 3: Se lleva la cámara al taller para que le cambien la lente empañada por el vapor y estropeada por la copiosa dosis de grasa ascendente.

Paso 4: Se vuelve a preparar la misma comida. Este paso es muy importante ya que la primera se habrá quemado con el follón.

Paso 5: Se espera a que esté lista y se coloca en un plato. Se coge a un adulto para que sujete el plato y al niño para que haga otra foto. Se coge al adulto y se le coloca junto a la ventana de la cocina y al niño en posición angular. Se hace otra foto.

Paso 6: Se arremanga al adulto para que no salgan las mangas y se le coloca debajo de la lámpara para que le dé la luz en el plato. Se arranca al niño del columpio para que haga la foto mientras los demás toman vermú. Se hace la foto.

Paso 7: Se insta al adulto a que haga el favor de lavarse las manos, que no han salido más que manchones y el luto de las uñas se ve mucho. Se impide que los cuñados se coman la mitad de la comida para acompañar el vermú. Se pisa sin querer al perro. Se hace la foto.

Paso 8: Se acarrea al adulto plato en ristre hasta la calle, donde hay luz natural. Se llama al niño por el móvil para que corra a hacer la foto, que ya está todo preparado. Se tira la botella de vermú al contenedor del cristal y se manda a alguien al super a por otra. Se hace la foto.

Paso 9: Se descarta la toma porque el corro de vecinos que se va formando impide la visión de la comida. Se impide que los vecinos metan la mano en el plato. Se le explica al perro que si sigue ladrando va a ir al horno con un limón en la boca y una ramita de perejil en el trasero.

Paso 10: Se vuelve a entrar, y con el nuevo vermú se decide que las fotos con flas no están tan mal. Se procede a dar un masaje en la nuca al adulto del plato, para que no desfallezca, administrándole el vermú con una pajita para que no tenga que usar las manos.

Paso 11: Se le coloca en posición, se hace el encuadre con las manos, y cuando todo está perfecto y preparado, se va corriendo a comprar una nueva cámara ya que el niño con el follón la ha perdido (o la ha vendido, que estos vienen muy maliciados).

Paso 12: Se hace la foto y por unanimidad se decide que está perfecta. Os lo dije al principio: ¡siempre salen perfectas!

el fotografo