Imitación rápida y contundente del tradicional dulce de leche argentino. En una hora, y sin mover un dedo, tendrás un auténtico bote de dulce de leche, listo para ilustrar otros postres, para meter la cuchara o, simplemente, para mandar el bikini a hacer puñetas.

Dulce de leche condensada

Necesitas:

  • Un bote de leche condensada
  • Una olla
  • Agua

Facilísimo en grado superlativo:

Plis: Mete el bote sin abrir en la olla, y cúbrelo de agua.

Plas: Déjalo cocer a fuego lento (que el agua bulla) una hora si es pequeño, y hora y media si es de los grandotes. Si durante la cocción se queda parte del bote fuera del agua, arréale una toba con un tenedor, túmbalo y lo giras de vez en cuando.

Y ya está. Conviene esperar a que enfríe antes de meter la lengua, que quema mucho. Esto sale estupendamente con La Lechera, pero también con las marcas baratas tipo Eroski, que son un poco menos densas y menos empalagosas.