El sufridito gazpacho queda más cremoso y sustancioso si a la hora de batir le añadís unas cuantas aceitunas.

Truco tonto, me imagino, pero que acabo de descubrir recientemente ya que nunca me había dado por preparar gazpacho hasta ahora: las temperaturas de mi pueblo (incluso en agosto) hacen más recomendable el platito de caldo gallego o incluso de callos con garbanzos. En fin… no sé para que escribo de comida a estas horas… que me da una jambre…