Este cóctel, verde y con espuma, lo descubrí por azar en un bar de comida fusion-srilanka-mediterránea, o sea, de todo y todo rico: Sabor de Ceylan, Guindalera, Madrid (si vais no os perdais los rollitos de cordero… un perfecto antecedente para el grashooper o los muchos cócteles que te sirven de colofón para el socorrido menú del día a 9 euros). Tanto me gusta, que no he parado hasta sonsacarles la receta. Creo que pese a las barreras lingüísticas me he enterado bien: es esta. Como soy pobre de solemnidad y no tengo coctelera, meto un tarro de cristal en el congelador. Prueba superada.
coctel grasshooper  

Necesitas:

  • Dos partes de crema de cacao
  • Tres partes de crema de menta
  • Tres partes de leche evaporada tipo Ideal (o dos y una de nata líquida)

Obviamente las proporciones del cacao y la menta están supeditadas a los criterios personales; mientras no se demuestre lo contrario, este es un país libre.

Facilísimo:
Metes los ingredientes en la coctelera (sea esta rudimentaria( o profesional) con un par de hielitos, lo agitas bien que espumee la crema, y a servir (quitando los hielitos). Que esté bien frío y recién batido.

Es imprescindible rechupetear la copa o, en su defecto, arrebañar con el dedo la deliciosísima espumita que queda por el borde. ¡Que hay que ahorrar, que estamos en crisis!