En casa preparaban siempre el licor de café con caña de Holanda: me mandaban a Grandal (un kilómetro cuesta arriba, pero muy cuesta), donde lo mismo te vendían chicles que chorizo que aguardiente, así fueras menor. Para reponer las fuerzas, bajaba dándole tiritos a la caña. Jesús. Cómo era la vida rural de aquellos tiempos. Eso sí, es hoy el día que no me pillo una gripe.

Licor de cafe

Necesitas:

  • Caña de Holanda, aguardiente o alcohol de beber (en farmacia, pero dí que es para beber), según guste el sabor de una cosa u otra
  • Azúcar
  • Café torrefacto o mezcla, molido muy fino. Y unos granitos para hacer mono
  • Paciencia (de venta en el Corte Inglés)

Facilísimo:

Plis: Calcula por un litro de priba cuarto de azúcar y otro tanto de café. A mí no me gusta demasiado dulzorro, si eres del clan empalagoso ponle un poco más (de todas formas luego se podrá añadir si se quiere).

Plas: Pues nada, se mezcla, se agita bien el bote para que se disuelva el azúcar, y paciencia (quince días lo menos). Hay quien le añade cáscaras de narajna para aromatizar, eso ya va en gustos. Conviene darle un meneo de vez en cuando para que el azúcar no se pose en el fondo.

Y ya está: Cuélalo por un filtro de cafetera (respetando los granos de café enteros) y sírvelo frío. El toque chulo es espolvorearlo con polvitos de chocolate negro.