No me pregunteis qué demonios es el roti: en el paquete ponía “Roti”, y así lo transcribo. Para mí que no es más que un solomillico doblado para darle bonita forma y metido dentro de una malla carnicera. No sabía qué uso darle al tal roti (que estaba de oferta, evidentemente), y como en este caso el google me ha salido parco en ideas, pues lo hice de esta guisa. Esta receta tan tonta sirve para cualquier trozo grande y compacto de carne al que no sepáis muy bien qué uso darle. La foto expresa perfectamente nuestro sentimiento al respecto.


Necesitas:

  • Un roti (¿) de cerdo, o un solomillo, o redondo de ternera, embutido en su correspondiente malla para que tenga bonita forma.
  • Cebolla, ajo y zanahoria
  • Una cucharada de aceite
  • Una manzana, mejor reineta
  • Un cachín (como una cucharada) de fuagrás

Y es facilísimo:

Plis. Salpimentas la carne, y la doras ligeramente en el fondo de la olla junto con la cebolla (una mediana para dos personas), la zanahoria y un diente de ajo por barba. No hay que picar demasiado: más tarde entrará en acción la batidora.

Plas. Y la manzana en trozos, por encima. Y el pegote de fuagrás también. Aguita hasta que quede casi cubierto, y a cocer. Si es cerdo, una media hora; la ternera soporta un poco más.

Y ya está. Cuando se pincha la carne y sale un poco de juguillo colorao es que está poco hecho. Esto ya va en gustos. La salsa se pasa por la batidora, y ya. Lo bonito de este plato es prepararlo el día antes, para que la carne esté fría y se pueda lonchear con facilidad, y servirlo así, frío y loncheado con la salsa caliente por encima. El de la foto lo saqué a la mesa con sus patatitas fritas bien crujientes. No creí yo que cayese entero… pero a la vista está.